Vacaciones para Ommies

¿Quien no se ha puesto a pensar en sus días no tan felices de la infancia?, en los que nos hubiera gustado que aparecieran recuerdos alegres de paseos por playas paradisiacas, parques de diversiones de ensueño, la sede de nintendo en Japón o cualquier lugar que se les ocurra, al que por recursos o falta de interés de los padres, nunca fue posible realizar tal hazaña. Claro esta que si alguno de los lectores si ha tenido una grata infancia, este asunto le parecerá ajeno, por lo que mejor le remitimos a la agencia de viajes de su preferencia.

Con este antecedente y en vísperas de “vacaciones” se me antoja ver esto como una oportunidad para ayudar una vez más a la humanidad a ser feliz, así como sus hijos y los hijos de sus hijos… por tres meses. 

Por eso ahora presento con gran algarabía y retortijones de panza una adición mas a este interminable compendio de self-ayuda denominada magistralmente “para Ommies”, en la cual podremos hacer que los recuerdos de nuestros hijos, (si es que llegamos a tener, ya que con eso del ínternet uno no sabe), y por lo tanto sus vidas, se tornen en un mar de dicha y felicidad. Para los que no pudimos tener esos recuerdos felices, pues, como quien dice, ya valimos. Solo se aplica en orden progresivo y no regresivo y solo para adelante, nunca para atrás, para arriba no para adelante y siempre girando, girando. Dícese que solo es aplicable a la descendencia, por cuestiones políticas.

La forma de conseguir estos buenos recuerdos es por un método simple, por medio de la implantación de recuerdos, sembrando una memoria o como el vulgo diría, lavándole el cerebro a nuestros hijos (apuesto a que pensaban que se conseguía mediante un brebaje de Catemaco, pues no).

El método es simple, la repetición constante, persistente y hasta alucinante de un recuerdo elegido pro nosotros para que nuestro hijo lo tenga en su memoria de por vida. Ir a algún partido futbol, haber conocido a su personaje favorito o lo que se les ocurra y plazca. Para reforzar estos “buenos recuerdos” nos valdremos de la tecnologia (con acento tónico en la segunda “o” debido a que es algo más avanzado que lo normal), mediante el empleo del famosísimo photoshop u otro programa de retoque fotográfico digital (absténganse de hacer un collage, eso de cortar y pegar a lo viva México no queda), para hacer un inocente fotomontaje de nuestro hij@ en el lugar deseado y/o con la compañía de un personaje preferido, previa elección. El como hacer esto excede los dominios de este tutorial, por lo que le pedimos de manera mas atenta acuda con un profesional o investigue usted mismo como hacer el fotomontaje.

Como pueden apreciar no es una tarea colosal y es algo que cualquiera puede hacer. Se cuenta con una amplia colección de testimonios que avalan lo que se plantea. Uno de ellos es el testimonio de al que llamaremos Luigi o Tigger o el Que pue’?, para cuidar su identidad. (Lease con un acento norteño, del tipo no nativo, el pelao no es de esos lares): “Yo probé este método de vacaciones facilitas para mi hija menor, chulada de cosa, por que la pelada no podía ir de vacaciones con nosotros a Disneyland, no tenia la visa americana y pus la dejamos, pero de regreso me le repetí hasta el cansancio que pus si había ido y hasta le hice el fotomontaje de ella con el pato Donald. Vieran lo contenta que se puso y yo cuando me dijo que le habían gustado sus vacaciones, y mas haber abrazado al pato Donald, me ahorre un varo” .

Dejemos que el testimonio diga más que mil sueños no realizados. Así, pongan en práctica lo que han aprendido para hacer que sus hijos tengan unos felices trazos y recuerdos…o no.

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3 comments

  1. cormahir · abril 11, 2009

    Ese Luigi sí se pasó, me acuerdo como al final de su relato, se nos quedó viendo con cara de “a poco no soy bien chido” y esperando las risas, mientras nosotros teníamos una mirada de estupefacción e incredulidad ante semejante barbaridad, jajaja, realmente que padres tan pasados de lanza aquellos que hacen esto. O no.

  2. Santera · abril 23, 2009

    Q azotado eso de la infancia feliz ó triste! ¿No?

    Yo prefiero bloquear aquellos recuerdos “no gratos” (tipo Malcom…) y sólo recordar los felices (aunque fueran cosas sencillas…) y pues listo! Nada más sencillo q eso para ser feliz! jaja

    Saludos

    =)

  3. FeR · abril 27, 2009

    Eso se llama trampa, una trampa maquiavelica muy, pero muy infame!!! jugar con la mente de un menor, es algo realmente…. Fascinante!!!!

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