Movie Review: Pacific Rim + nerd boner

En cortito: Es un nerdgasmo para los que  son geeks. Para el resto, es una venta complicada.

Pacific Rim (PR) no es una  cinta fácilmente reseñable, porque de una u otra forma se caerá en prejuicios al intentar hablar de ella. Guillermo del Toro hace una película que  sin lugar a duda es una carta de amor a los fanáticos de las películas de monstruos gigantes (específicamente  Godzilla) y a las caricaturas japonesas de robots gigantes que defienden a la humanidad (Macross sería el ejemplo a seguir de este último).  PR es en muchísimos sentidos un anime (término para describir genéricamente a cualquier caricatura japonesa): tiene a los cientìficos locos que brillan de excéntricos, robots ultradetallados deliciosamente estilizados, personajes planos con personalidad bien definida, peleas colosales, una trama con puntos de  -end of the world-  sin mucha explicación, pseudofilosofía barata, peleas titánicas tipo jefe de videojuego  y una tecnología absurdamente  cool. Si la idea de ver una historia llana y llena de estilo que te traerá saltando como a un chamaco frente a las caricaturas de los sábados te atrae, pasarás las casi dos horas que dura la película brinque y brinque, sin cuestionar mucho lo que pasa. Si crees que ese tipo de diversión insulsa no es tan apetecible, seguramente cuestionarás cada acto y personaje que está en PR; es entendible esta incredulidad en la cinta: PR, visto un anime, tiene los defectos del anime. La trama a ratos se mueve sin que el público sepa a dónde y el universo parece ser más interesante en su periferia. Entiendo por qué se pueden quejar de esta cinta, pero creo que los que se quejan, no entienden a su vez cómo funciona la película ni su propuesta. Es buenísima, pero vale la pena que entiendan que esto funciona con una lógica más oriental. Aún con estas precauciones, la recomiendo muchísimo y tiene mi sello de aprobación.

 La amé.

win

DISCLAIMER: LO SIGUIENTE ES TENKEIST HACIENDO COMENTARIOS NERDEANDO SOBRE LA PELÍCULA.

Yo recuerdo que cuando iba a la primaria, veía una caricatura conocida en México como Robotech; Macross pa los conocedores. La idea era muy sencilla, aunque el trasfondo de la serie estaba muy complicado,ya a detalle. Humanos con luchaban contra una raza alienígena, usando un avión aerodinámicamente inútil (era el sueño erótico de mi imaginación) que se transformaba en un robot gigantesco. No recuerdo la serie (de eso ya ha más de 20 años) muy bien, pero hay un par de escenas que recuerdo con tal fuerza, que me es imposible negar que dejaron un impacto en mí. Hasta ahora, sólo los nipones han sido capaces de emocionarme así en el campo de robots luchando contra monstruos, o cosas gigantescas luchando, incluso. El Godzilla americano fue un fail, Thor tiene un lindo enemigo (que dura 5 minutos) y los tiranosaugrios de parque jurásico son el patito de hule de un Jager. Pocas veces veo en pantalla el impacto de una mole metálica de miles  de toneladas mermando la vida de un monstruo; menos veces, una producción “occidental” hace que este género me haga brincar. Pacific Rim me llevó de regreso a mis días de primaria, donde no cuestionaba la imposibilidad de un reactor nuclear alimentando motores de un mecha gigantesco, o la existencia de un agujero negro usado sólo para enviar ejércitos de Krákenes. En la pantalla vi un sueño de niño logrado. Alguien que entiende,  siente suya  y replica la cultura geek, lleva a un público occidental un tema tan asiático que uno de los protagonistas parece cosplayer de anime.

No puedo describir lo mucho que me gustó revivir mi infancia. No  con ese “factor nostalgia” que muchos explotan usando personajes que amamos alguna vez de niños (nintendo reciclando sus propiedades). Guillermo del Toro me llevó de la mano en un viaje duro y maduro a un mundo futurista donde los mechs son una realidad. Mostró lo épico de una victoria ante un Kaiju con forma abiertamente animal. Mostró el terror de pilotos humanos al devorados por un coloso inimaginablemente grande. Por dos horas yo me perdí en la pantalla. Después recordé porqué me empezó a gustar el anime. Ahora pienso en ella y sé que muchos no lograrán entenderla. Me da tristeza que la tilden de barata, cuando es obra de un genio incomprendido. Pacific Rim vino para hacer historia en el cine. No por sus efectos, ni por su trama. Porque llevó una sensibilidad de otro continente, de otra época y otra cultura a un nuevo pueblo. Al igual que Kurosawa replanteó con la magìfica Trono de sangre un relato Shakespeareano, Del Toro hace exitosamente un pasaporte de una parte de la cultura pop ajena a occidente.

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