Anime para unos, banderitas japonesas para otros: Saikano

No entraré en detalles de mi ausencia en este tan ilustre blog, porque la verdad no creo que a nadie le interese (T.T).  Sólo diré désolé y ya, porque hay que pasar a lo que nos truje.

En ocasiones en este mundo tan ajetreado y sobrecalentado uno tiene un poco de tiempo para descansar, aunque sean sólo unos minutos.  Yo tuve un descanso y lo usé para ver tele (se que no fue lo más creativo, pero es efectivo). Entonces me di a la ardua tarea de recorrer canales para ver qué podía ver, cuando de pronto en el cuarto contiguo escucho un “No eres mas que un grandísimo animal, enano” y pude distinguir muy de quien era bien la voz: Vegeta.  Obviamente supe qué debía ver y lo hice. Fue mientras contemplaba esa serie que desafiaba a la física continuamente  con sus conceptos tan peculiares del tiempo, sus minutos que podían extenderse semanas y las paradojas de los viajes del tiempo que creaban, que reflexioné sobre el anime y los ratos de ocio.  Y concluí que combinarlos podría ser chévere .Es por eso que aquí les traigo una propuesta; veamos anime para pasar esos pequeños ratos libres.

La sugerencia es ver sólo un capitulo por día de la seria o anime, como cuando muchos de nosotros veíamos Dragon Ball en un principio (después fueron dos capítulos al día, si no me equivoco) para que no se vuelva adicción, porque está comprobado científicamente que el anime causa adicción (estudio pagado por la empresa “Yo lo digo”).

Yo les voy a recomendar las series  que me parezcan interesantes y los puntos en que se pueden fijar, como cualquier recomendación que un Omi puede hacer. Trataré de no dar detalles sobre la trama (además, soy malo para eso) y opiniones personales, la idea es que juzguen ustedes mismos la serie viendo un par de capítulos, si deciden así pasar sus ratos. Además está wikipedia para esos menesteres.

Hay muchos sitios en internet para ver las series sin descargar, incluyendo Youtube. También  está su distribuidor de confianza en cada tianguis o mercado de su preferencia que con gusto les hará llegar, por un módico precio, una copia del anime seleccionado (Di no a la piratería). Ya si tienen muchos problemas para ver alguna, siempre cuentan con Ares, Kazaa o programas afines.

La recomendación en esta ocasión es SAIKANO. Algunos dirán ¿y esa porqué?, pero lo que deberían preguntarse es ¿porqué no?

Saikano es acerca de una pareja recién formada de novios inexpertos, Chise y Shuji, que tratan de llevar su relación en medio de una guerra  en la que está Japón. De pronto ella, Chise, es reclutada como arma (sí, como arma) por el ejercito de Japón  y eso le pone un detalle más interesante a la vida de ambos. Eso afecta emocionalmente a ambos (¡y a quién no lo haría!), además que la guerra cambia el entorno por el cual se ven rodeados todos los personajes, creando diversas situaciones para los protagonistas. En medio de esto deben buscar la forma de llevar su relación.

Puntos por los que podría interesarles:

  • Desde mi muy particular punto de vista, el punto más fuerte es uno; la trama cargada de alto contenido emocional.  Si son de los que les gusta verse envueltos por el argumento y no sólo ver acción, ésta es una muy buena serie para ver. Eso si, véanla en su idioma original, porque en la versión en español latino  Chise parece que tiene un gran problema mental.
  • También hay un poco para los amantes de la ciencia ficción, ya que una persona convertida en arma es muy interesante.

Ahora que si su novi@ los ha dejado, los mojó un coche, los orinó un perro, el autobús no los subió aunque le hicieron claramente la parada, los despidieron del trabajo, no los admitieron en alguna institución u empresa,  su equipo favorito perdió el partido de su vida, se fue el agua mientras se estaban bañando y demás situaciones no muy agradables,  mejor vean Los Simpson.

Para la próxima seré más breve y  sólo daré  la recomendación, ya que de eso se trata; una simple recomendación y no una gran crítica. Hasta entonces espero hayan  invertido bien su tiempo libre.

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A dormir con Elmo

Para los que quieran tener una canción para dormir, esta es una buena opción: Andrea Bocelli le canta a Elmo una peculiar versión de Con te partirò.  Con gran cariño para mi querida sobrina.

Ya tiene tiempo, pero sigue siendo un video divertido.

En tu cara Xbox 360

No es por menospreciar o, como dicen comunmente, hacer el fuchi a la consola de Microsoft (que de hecho me gusta mucho), pero he de darle meritos a Nintendo y a su consola portátil, Nintendo DS, por presentar el defecto de fabricación más fácil de arreglar que yo recuerde. Aquí una breve explicación de ambos.

La Xbox 360 presenta uno de los defectos más molestos que existen; el denominado circulo rojo de la muerte. Para los que no sepan, consiste en que por uso y porque Microsoft se quiso ahorrar unos dolares en el procesador gráfico de la Xbox es bastante corriente, y termina sobrecalentandose, arruinando todo.

La solución, y hablo de la casera, es según varios sitios en internet, incluyendo Youtube, envolver la Xbox con toallas mientras está prendida. Y a pesar de que se arregla, tambien informan que a la larga se termina descomponiendo completamente, perdida total. Habra que comprar otra consola, que caro.

Ahora, el Nintendo DS presenta un defecto funcional más sencillo y fácil de arreglar. Uno o dos de sus botones externos, L o R, terminan por no funcionar.  Esto se debe generlamente a un problema en la membrana que hace funcionar al botón. En otras palabras, el mecanismo interno que hace que funcione el botón se “desacomoda”.

Pero la solución es muy fácil y sencilla: le soplas muy fuerte cerca del o  los botones descompuestos  y ya está, vuelven a funcionar.

Tal vez a la larga se tengan que cambiar irremediablemente los botones,  pero en comparación con el defecto que tiene la Xbox, el Nintendo DS gana por tener de los males el menos “pior” y más barato para solucionar.

Una pequeña sucesión de ideas.

En estos pequeños ratos libres que he tenido, que eran justos y necesarios,  me puse a analizar un suceso de la vida diaria y decidí que era momento de llegar a una conclusión.

Últimamente me he percatado de un pequeño detalle casi, casi sin importancia, omitiendo que puede poner en cierto riesgo la integridad de las personas. El detalle que he podido apreciar es que, a mi parecer, los semáforos ya no imponen el mismo respeto, ni parecen ejercer en las personas el mismo control que solían tener antes.

La pregunta obligada es ¿cómo me he percatado de ello? Es muy fácil, por poco varias personas chocan contra mi coche. Y aquí es donde aclaro, las personas contra mi coche, no yo contra ellas, así como suena. Basados en el hecho de que quien pega paga y de que quien tiene preferencia al circular es el que tiene la luz verde, pues si, las personas casi chocan contra mí.

Si aun no queda claro (puede que no), en la actualidad me he topado con muchas personas, dícese peatones, que cruzan la calle cuando el semáforo se encuentra en verde para los coches.

A menos que haya entrado en un vórtice interdimensional sin percatarme de ello, en el universo que normalmente habitaba y en el espacio físico en el que lo hacía, las personas deben esperarse a que se ponga la luz roja para cruzar la calle.  Y aunque existe la preferencia al peatón, lo que se hace ahora ya raya en la exageración.

Por tal hecho he llegado a dos conclusiones:

1 Las personas ya no saben como comportarse en la calle o les vale, lo que nos estaría hablando de la falta de urbanidad y buenas maneras.

2 Las personas se han vuelto muy temerarias, lo que se debe a que necesitan tener en su organismo más adrenalina circulando.

En el primer caso entraríamos en el tema de la educación y demás, donde se hablaría de los valores familiares, la responsabilidad del sistema educativo y otras cosas por el estilo. Y si nos ponemos ha hacer memoria, cuando se toman este tipo de  temas y todos proponen un cambio, al final la cosa queda igual o peor. Por lo que si la mala educación fuera la causa del comportamiento errático de los peatones, podríamos concluir que en un futuro va a  haber más atropellados.

En el segundo caso si la razón fuera el impulso que motiva a cada vez más personas a sentir la adrenalina, nos estaría diciendo que el ser humano está experimentando un cambio en su fisiología que lo obligan a buscar más y más emociones que satisfagan sus demandas de epinefrina.

Lo que desde mi muy particular punto de vista es algo bueno, por lo menos en comparación a la primera opción. Además, si ese fuera el caso, en un futuro podríamos ver el rediseño de la sociedad hacia una cultura de lo extremo. Ya no se usarían coches que no vayan a menos de 190 km por hora, los paseos en bicicleta serían tal vez en espacios adaptados con rampas y medios tubos y los transeúntes más conservadores harían la de jueces. No existirían los aeropuertos como tal, ya que la gente tendría que abordar los aviones en pleno vuelo, ya sea con la ayuda de un helicóptero u otro medio extremo para esos fines y tendrían que bajar, obviamente, con paracaídas. Y así otas cosas extremas.

Esto sería, creo yo, bueno.  Es preferible una sociedad que vive al extremo que una sin educación, ¿o no Carreño?

¿Quién alcanzará primero la gloria?

Con la puesta en circulación de la versión en español de uno de los libros más esperados por los que aquí escriben (supongo yo), Orgullo y prejuicio y zombies, queda hacerse una pregunta:

¿Quién igualara a los dioses del Olimpo al ser el primero en concluir la lectura y efectuar la reseña correspondiente de tan afamado libro y se podrá sentar al lado del Crónida Zeus a gobernar sobre los mortales? ¿Será acaso Necator, bueno para el grito de guerra, caro a Ares?, ¿o tal vez pudiera ser Tenkeist, el de pies ligeros, caro a Atenea? Y sin menospreciar ¿podría ser Cormahir, el de sandalias perfumadas, caro a afrodita?

Sólo el tiempo dirá quien merece los laureles y el titulo de magnánimo prócer de la literatura zombie.

A la gorra… se invitan solos.

Hace un par de semanas fui cordialmente invitado a una boda en una comunidad… bueno yo no, pero la patrona me llevo para que la acompañara. Como “las bodas de rancho”, que mas bien era una comunida’, son tan famosas y yo no había visto con mis propios ojos un evento así, acepte la invitación, aparte que decirle a la patrona que no la acompañaba podría, digamos,  repercutir en mi situación laboral.

Estaba cercana a Pedro Escobedo y sus legendarios tugurios, por lo que llegar ahí no fue problema.

Llegar al lugar exacto de la boda fue un poco más difícil, debido a que aquello era un pueblo fantasma, no había ni un natural a quien preguntarle la ubicación exacta del bodorrio. Y no sólo por las calles, tampoco en los negocios y tiendas, estaban abiertas pero no había nadie. Después de dar vueltas como tristes pinacates por un buen rato, encontramos a algunos autóctonos de la región, que se veía estaban planeando llevar a cabo cierta travesía hacia el mismo lugar a donde nos dirigíamos, y pudimos entablar comunicación en su dialecto para que nos informaran donde se estaba llevando a cabo la recepción de la boda.

Al llegar al punto de encuentro fijado, pudimos darnos cuenta del porque ese pintoresco pueblo se encontraba vacio: todos estaban presentes en la mismísima boda, bueno, más bien en la fiesta.  El lugar, que por las dimensiones y la estructura parece un almacén de 30 por 60 metros, estaba atiborrado de nativos. Todo el pueblo estaba ahí, más los verdaderos invitados. Que en total eran como 500 a 600 almas

La escena era grotesca, oleadas de personas viniendo de aquí para allá, un pequeño grupo de cinco meseros tratando de atravesar aquella muchedumbre para poder realizar su trabajo y músicos tocando lo mas alto posible para intentar que sus notas no fueran silenciadas por los estrépitos y clamores del pueblo y mas gente que llegaba a cada momento. Lo que indicaba que la situación era caótica fue la mirada de horror de la novia, eso y que ni siquiera ella podía entrar a su propia fiesta.

Al ver tal aglomeración de gente, dispusimos a regresar a nuestro no tan caótico lugar de residencia  sin siquiera permanecer en el lugar m as de cinco minutos y acordamos no mirar hacia atrás.

Eso nos deja una gran lección: si te piensas casar en una comunidad, planea tu fiesta como si fuera para un regimiento… o no, es su decisión.